20110417
20110410
El Día de la Valentía
Era tan sumiso y tenía la peor de las suertes, que el único día en que no aguantó más cargar con el miedo y el abuso, y se enfrentó a duros términos con un flaite, murió de un balazo.
Un día como hoy velan sus restos en el Cementerio General.
Un día como hoy velan sus restos en el Cementerio General.
20110327
20110323
Tú y tu justicia
Podría escupir en tu cara y mear en cada trozo de tu historia degollada!
Tú que evangelizas el DOGMA "si no estás con nosotros, estás en nuestra contra", y que rematas con un "son ustedes o somos nosotros", excluyendo a tu prójimo por ser un idiota, castigándolo con las mismas varas con que fuiste o temes ser castigado. Tú que vives y reinas en la cúspide de "la razón" y te proteges de todo cuestionamiento hacia tu espada evangelizadora.
Tú, el ser humano al que le estoy hablando, te digo que no te preocupes por mí, porque aunque deseo con todas mis fuerzas vomitar en tu rostro en pleno proceso de putrefacción, te perdonaré por las penurias de tu alma y lucharé porque nunca jamás me dominen los demonios de "la justicia", háganse rebautizar como venganza, y te desearé los mejores soles y las mejores lunas para ti y los tuyos, pues yo nos los excluyo, son tan míos como mis hermanos más conscientes, los más puros. Y lo haré para ver si algún día comprendes que ésta es la única manera de acabar con nuestras rabias heredadas y nuestras malditas penas.
Por gente como tú, maldito bastardo egoísta, guerrillero, partidista y pandillero, lucharé por regalar un cambio hoy, para brindarte a ti y al mundo toda la fuerza de mi paz.
De corazón, tú mejor enemigo.
20110317
20110304
A los ojos
Una vez vi a un pobre tipo entrar muy apurado y distraído a sentarse en un puesto desocupado de un vagón algo deshabitado. Frente a él estaba sentado otro sujeto que, en silencio, lo miraba fijo a los ojos. El pobre tipo se quedó mirándolo también, algo nervioso. Pero no pasaron ni 5 segundos cuando le sonrió torpemente, con una mueca de miedo e inseguridad eterna. El otro sujeto no gesticuló ningún cambio, pues seguía mirándolo con la misma cara de nada, fijo.
Así que el pobre tipo se cambió de puesto al otro extremo de aquel desolado vagón, sentándose frente a mí y me miró con su cara de terror culpable, fijo, a los ojos.
Tuve que cambiarme de vagón.
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Historias de la ciudá
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20110215
Promesa de amor
Él juró hacer lo que sea por su amor...
... Ella le pide que se mate por ella...
... Él toma una pistola y se la pone en la sien...
... Ella observa incrédula...
... Él jala el gatillo...
¡Pum!, dijo él...
... Ella se queda quieta,
impávida,
muda...
impávida,
muda...
... Él le dice que el hombre que la amaba acaba de morir.
2007
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