20100111

Visiones



Después de que el mundo se acabó...

... todo fue igual que el día anterior, sólo que esta vez la gente sintió los prados más vivos y más verdes, y que se embellecía el correr de las micros rugiendo existencia bajo la rutina de la ciudad.


Después de que el mundo se acabó...

... un rojo sol nunca más apareció.




*Imagen: Red Sunset City (2008), Dylan Cole

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20091220

Pequeña felicidad




Con una sonrisa dibujada de ilusiones, la pequeña infanta le confesó a su viejo tutor que cada vez que ella tenía una muñeca nueva se hacía muy feliz.


Con una sonrisa dibujada de paciencias, su viejo tutor le confesó que él se hacía feliz cada vez que la pequeña infanta se hacía feliz.




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20091204

Un Alma en el Infinito



Poco a poquito sus piernas se aligeraban más, mientras sus celestes se mezclaban con el cielito lindo, muy del sur. Chispeando lluvias sobre canalitos que floreaban esa vieja casona de adobe, tejiendo arrugas y paciencias en los campos de garbanzo, brotando risueños cánticos animales debajo de lunas llenas y madrugadas míticas, católicas y materas.

Poco a poquito sus huellas desparramaban cuentos de álamos coronados por los luceros, panes amasados nacidos en hornos de barro, motudos corderitos negros y blancunos agitándose sobre verdes llanuras, muy del sur. Dejando atrás a las cinco tribus de sus rubores y a los parroquianos de ojotas y chupallas, mientras el viento tarareaba una añeja canción sancarlina. Una melodía de gracias.

Un poco, poquito antes de dedicarse a ser más liviana que una nube, se comió de postre un plátano molido con chicha y aguardiente para curar los males del minutero que se estancaron hasta aquel miércoles moreno, el día de su vuelo al infinito.




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20091111

Mi amigo de Harvard



"Y ahí taba el Brayan, paveando en el puente del Arzoíspo...
...El mismo que de puro aperrao y güen cauro se fue pa los Estadosuníos pa surgir. El mismo que jue mi pana de cauro chico y me apañaba echándole la espantá a los logis que nos daban jugo en el San Orlan.
Pero ahora taba cambiao. Le dije ¡güena guasho hermano bro, tanto taim! Y el loco me dijo que ya no era flaite, que se había graduao de Harvar... ¡Se pegó la terrile quebrá! ¡Y a mí que me carga la gente que no es humilde!
Así que le pegué dos tunazos y le chorié las tillas pa que aprenda la lección."



Basado en el comic homónimo flaite de Benjamín Riquelme, 12 años.


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20091106

La peor mejor de todas las mentiras



Reconoció ser un maldito mentiroso y lo bendijeron porque le creyeron.





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20091019

Tuyo


"Se lo tomó literal". 
Claro, yo lo digo en un sentido figurado.







Engúlleme,
huele mi deseo por ser devorado por tus lujuriosas ventosas,
acorrálame entre tus garras capaces de nublar el día y dejar ciega la noche,
desgarrra mis ropas y mis carnes en una escaramuza de filos color marfil y rubor,
descuartízame frenando sólo para hipnotizar mis ojos de cordero en sacrificio divino,
bebe de mi sangre, para que saborees del ámbar de mi cándida calidez,
trágate mis vísceras y haz añicos mi corazón relleno de dulce y vigoroza vida,
destruye mis huesos hasta que sea uno con el vapor de tu aliento pétreo.
 

Quiero ser el festín que vuelve al polvo ante tu presencia rocosa y abismal,
quiero ser tu presa, inacabable y llena de néctares jocosos y tiernos,
quiero ser tus ápices, tus entrañas, tus tentáculos y tus escamas.
Soy tuyo,
quiero que mi existencia se rinda ante la eternidad de tu hambre fiera,
hasta el final de tus días.


Desintégrame.




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20090927

Estrellas


Miré al cielo fijamente, hasta que se volviera borrosa la vista.

Pensé...


¿Qué hay más allá de ustedes, estrellas?

La noche me respondió. Reí y luego me quedé en silencio.

De pronto me vi rodeado de reconocimientos. Por primera vez desee volar y encontrarme cara a cara con el brillo del cielo. Me quedé nuevamente en silencio.

Disfruté del tiempo, único e irremplazable, como una creación más de la Creación.
Y me sumergí en la necesidad de cuestionar no al Creador de Todo sino que a mí.
Pero no había respuesta a mi negación.

Luego miré las estrellas y me pregunté si eran de verdad o si eran otro espejismo del destino.

Pensé...


¿Somos tan fáciles de engañar?

O tal vez, ¿somos tan fáciles de engañarnos?

¿Por qué?

¿Dará lo mismo?

Me quedé con la noche, con las luces de la ciudad, con las piedras del patio, con las bocinas, con los perros moviéndome sus cola, con una chaqueta obsequiada, con el corazón rebalsando vida, con esperanzas de que ese "algún día" llegue a mí, sin perder mis motivaciones, sin perderme a mí.

Y miré lo que hay más allá de las estrellas. Me quedé en silencio y luego reí.

Vi más estrellas.


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